¿Qué le esta ocurriendo a la tapa?
Toda la vida llevamos degustando deliciosas miniaturas gastronómicas en los cascos antiguos de nuestras ciudades a unos precios más o menos razonables. Pero parece ser que es ahora que los gurús de la cocina se dan cuentan de que esta distendida forma de hacer maridaje es la fórmula mágica para dar salida a sus elaborados platos. Y es así como vuelven a “sacar a la calle” las patatas bravas, la ensaladilla rusa y las manitas de cerdo. Eso si, en platos de diseño, añadiendo exóticos ingredientes y haciendo que los comensales los degusten acomodados en vertiginosos taburetes sobre los que bien se podría competir en Le tour de la France, que bueno, cómo es francés tiene mucho glamour y da igual.
Y en fin, así se han ido sucediendo las inauguraciones de una serie de locales que han sido denominados GASTROBAR en los que se procura acercar la alta cocina a las clases más populares, sirviendo tapas de autor "a precios asequibles" (asequibles ?).
Y digo yo, si en estos lugares, una ración de bravas ronda los 4,10 € o una croqueta 2 €, qué se entenderá por clase popular. La verdad es que no lo tengo muy claro, pero creo que a más de uno se nos atragantaría esa deliciosa croqueta al ver las noticias en directo de Intereconomía TV ( Gastrobar “El Plató”). Sinceramente, cuando uno va de tapas, no tiene esta idea en la cabeza, más bien piensa en distraerse y alejarse todo lo posible del euribor, la hipoteca y los índices del paro.
Firmado:
Gemma Sánchez / www.salmantrade.com


